TopTop
Columna
EXPLORA MUNDO 360

El liderazgo que hoy requieren las empresas

✍️ Redacción 🗓 20/04/2026 👁 0 lecturas

Andrés Martínez Bremer*

Si algo ha cambiado en los últimos años no es sólo la forma en que operan las empresas, sino el contexto en el que toman decisiones.
Hoy las empresas no existen en aislamiento. Operan dentro de entornos cada vez más interconectados, donde lo que ocurre dentro de la organización impacta en colaboradores, proveedores, comunidades y territorios. Y al mismo tiempo, todo lo que ocurre en ese entorno influye directamente en la empresa.
Esta realidad, que en sectores como el turismo resulta especialmente evidente, plantea una pregunta relevante: ¿qué tipo de liderazgo se necesita para tomar decisiones en este contexto?
Durante mucho tiempo, el liderazgo empresarial se entendió principalmente como la capacidad de generar resultados, crecer y mantener eficiencia operativa. Y sin duda esos elementos siguen siendo fundamentales. Sin resultados, no hay empresa.
Pero hoy parecen no ser suficientes por sí solos.
Los colaboradores buscan espacios donde puedan desarrollarse y encontrar sentido en lo que hacen.
Los clientes observan cada vez más cómo operan las empresas con las que interactúan.
Las comunidades esperan que el desarrollo económico también genere valor en su entorno.
Diversos estudios comienzan a reflejar este cambio.
El World Economic Forum ha señalado que el desempeño empresarial está cada vez más ligado a la generación de valor para distintos actores, no sólo para accionistas. En la misma línea, investigaciones de Harvard Business School muestran que las organizaciones que invierten en cultura, talento y relaciones de largo plazo tienden a construir ventajas competitivas más sostenibles.
En este escenario, el liderazgo empresarial enfrenta decisiones más complejas.
No se trata únicamente de optimizar procesos o mejorar indicadores financieros. También implica entender cómo esas decisiones impactan en el entorno donde la empresa opera.
En el turismo, esta interdependencia es particularmente clara.
La experiencia de un visitante no depende sólo del servicio que recibe en un hotel o restaurante. Depende también de la calidad del destino, de la seguridad, de la infraestructura, del trato de las personas y del estado del entorno natural.
Todo está conectado.
Por eso, el liderazgo empresarial comienza a verse desde una perspectiva más amplia.
No sólo como la capacidad de dirigir una organización hacia el crecimiento, sino como la capacidad de entender el sistema en el que esa organización existe y actuar en consecuencia.
Esto implica, en muchos casos, tomar decisiones que no siempre generan resultados inmediatos, pero que fortalecen la viabilidad del negocio en el tiempo.
Invertir en el desarrollo del equipo humano.
Cuidar la relación con proveedores.
Fortalecer el vínculo con la comunidad.
Entender el impacto de la operación en el entorno.
Son decisiones que, vistas de manera aislada, pueden parecer secundarias. Pero en conjunto, suelen ser las que construyen empresas más sólidas y resilientes.
Tal vez por eso cada vez más líderes empresariales comienzan a hacerse preguntas distintas.
No sólo cómo crecer más rápido o mejorar resultados en el corto plazo, sino cómo construir organizaciones que puedan sostenerse y adaptarse en el tiempo.
Porque en un entorno donde todo está conectado, la viabilidad de una empresa no depende únicamente de su operación interna. Depende también de la calidad del entorno con el que interactúa.
Y en ese contexto, el liderazgo deja de ser solo una función operativa.
Se convierte en una responsabilidad más amplia:
Tomar decisiones que no sólo funcionen hoy, sino que sigan teniendo sentido mañana.

*El autor es presidente de Proturismo Ensenada